Qué hacemos
Programas
Acompañamos a las mujeres antes, durante y después de su condena, a través de tres programas que cubren cada etapa del proceso de reinserción.
Etapa «Oportunidad»
Programa intra penitenciario
Convertimos el tiempo de reclusión en un espacio de formación y capacitación dentro del Centro Penitenciario Femenino (CPF) de Santiago. Se dictan talleres de oficio certificados por SENCE y talleres de preparación para el egreso, en convenio con Gendarmería de Chile. El programa se financia con fondos públicos (MINDESAL, SENAMA, MinJusticia, GORE, entre otros) y fondos privados nacionales e internacionales.
En 2024 el programa amplió su cobertura al Centro Penitenciario San Miguel (CDP), trabajando también con población imputada, además de la población condenada del CPF Santiago.

En 2025, la Corporación alcanzó una cobertura del 49,5% de la población penal femenina, bordeando el objetivo institucional del 50%. A pesar del aumento sostenido de internas condenadas —que elevó la población total a 825 a diciembre de 2025—, la expansión de la oferta programática permitió atender a un total de 408 mujeres.
Distribución del impacto
Cabe resaltar la tasa de asistencia del 80% registrada en los talleres, reflejo de la alta valoración del programa y del compromiso de las usuarias con su proceso de intervención.
FECU Social 2025
Etapa «Dignidad»
Programa post penitenciario
Conocido como Abriendo Puertas en Libertad (APL), facilita la obtención de empleos dignos y apoya el microemprendimiento para permitir la vinculación con las familias. Asesora en la recuperación de los hijos e hijas que han quedado bajo custodia del Estado, y colabora en la inserción comunitaria de las mujeres, recuperando su vida social. Cuenta con una alianza con empresas que aportan cupos laborales para mujeres de APL.
50% menos reincidencia a los 24 meses en mujeres participantes de APL, según estudio de la Universidad de Chile y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Trabajo remunerado dentro del penal
Programa Productivo «Para el Alma»
Comenzó como un taller de gastronomía y hoy funciona como taller de costura. En conjunto con la Pontificia Universidad Católica de Chile y Gendarmería de Chile, apoya proyectos comercializables y genera convenios de producción tanto dentro como fuera del penal.

